En plena emergencia nacional por «El Niño», el anuncio del Ministerio de Agricultura sobre el Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios (FAIA) para caficultores en Huila genera controversia. Líderes locales expresan molestia, destacando la insuficiencia de los recursos frente a la magnitud de la crisis.
Por Jhon Erick Villanueva
El Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios (FAIA), destinado para la cadena cafetera, ha sido etiquetado como un pañito tibio ante la magnitud de la crisis y las necesidades reales de los productores.
Según Ruber Bustos Ramírez, representante por el Huila al Comité Directivo de la Federación Nacional de Cafeteros “Hay molestia e impotencia, de ver como el Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios, es algo muy irrisorio para nosotros lo huilenses. Esperábamos más, hice la pregunta en el Comité Directivo, hace aproximadamente 3 meses que comenzó todo esto, y la respuesta fue que esas decisiones se habían tomado entre el Gobierno y el Ideam, que el Huila no iba a ser tan damnificado por el verano”.
Pero la realidad es otra, el Huila, fue el segundo departamento más perjudicado por el Fenómeno del Niño, el primero fue Boyacá.
Aunque la intención del programa es apoyar a pequeños productores, la realidad en el terreno deja en evidencia la insuficiencia de esta medida y sus limitaciones. Con una inversión de $1.943.170.788 destinada a 2.322 caficultores y 3.174 hectáreas, la ayuda parece ínfima, especialmente considerando la declaratoria de «situación de desastre nacional» y la afectación «moderada-severa» en 19 municipios a corte de enero del presente año.
La ministra Jhenifer Mojica ha destacado la importancia de respaldar la producción cafetera y fortalecer la cadena. Sin embargo, la realidad en el Huila evidencia que esta declaración es más una estrategia mediática que un compromiso efectivo con el bienestar de los caficultores.
La ministra Jhenifer Mojica ha destacado la importancia de respaldar la producción cafetera y fortalecer la cadena. Sin embargo, la realidad en el Huila evidencia que esta declaración es más una estrategia mediática que un compromiso efectivo con el bienestar de los caficultores.














































































