La concesionaria Ruta Al Sur tiene el camino parcialmente despejado para iniciar la construcción del viaducto sobre Pericongo, en la vía Altamira – Timaná, obra clave para la seguridad vial, la competitividad del sur del país y la conectividad con Suramérica. Sin embargo, aún debe definir si modifica los diseños de la obra o continúa con el proceso jurídico para habilitar las 8,05 hectáreas inicialmente previstas, de las cuales 1,10 hectáreas no fueron autorizadas para intervención.
El Ministerio de Ambiente autorizó la sustracción del Área de Reserva Forestal para siete hectáreas, dando luz verde para avanzar con los viaductos en la Unidad Funcional 4 del proyecto Santana – Mocoa – Neiva. Según Lina Carrera, presidenta de la Cámara de Comercio del Huila, este es un paso fundamental, y ahora la concesionaria realiza un análisis técnico sobre la resolución, evaluando los posibles impactos que la negativa sobre la hectárea restante podría generar en los tiempos de ejecución y el diseño constructivo.
El senador Carlos Julio González Villa indicó que, aunque se despeja el principal obstáculo ambiental, aún quedan pendientes acciones técnicas. “La concesionaria deberá definir alternativas para la logística constructiva en la zona protegida de 1,10 hectáreas. Las otras siete hectáreas ya están liberadas para la obra, y seguiremos acompañando la materialización de este viaducto”, aseguró.
Por su parte, el alcalde de Pitalito, Yider Luna, recordó que el proyecto ha enfrentado varios obstáculos históricos, incluyendo conflictos de competencias entre la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM) y la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), lo que retrasó la entrega de los permisos de construcción. Posteriormente, se debió gestionar la sustracción del terreno, protegido por la ley de reservas forestales de 1950, proceso que ahora recibió autorización parcial del Ministerio de Ambiente.
El alcalde explicó que la concesionaria tiene dos caminos: apelar la resolución para incluir la hectárea pendiente o modificar los diseños sin afectar esa zona, decisión que se espera pronto para iniciar los trabajos en Pericongo y poner fin al riesgo que representa la falla geológica para los transeúntes.
El viaducto de Pericongo es considerado estratégico para la región, al mejorar la seguridad vial, fortalecer la economía local y garantizar la conectividad entre Altamira y Timaná, así como con el sur del país y Suramérica.