Yo no creo que Leonardo Valenzuela Ramírez sea una mala persona, más bien creo que está muy mal asesorado.
Por: Esteban Valderrama
El alcalde de Garzón, Leonardo Valenzuela Ramírez, quien llegó al poder con aval del centro democrático, le ha tocado enfrentarse a una «veeduría» con ansias de tumbarlo de la silla del despacho municipal.
Todos los días esta «veeduría» sale con argumentos, de peso o sin ellos, a criticar al alcalde por su gestión y hasta por el comportamiento de sus funcionarios. En lo personal, pienso que está muy bien, al fin y al cabo, están dirigiendo el destino y manejando el presupuesto, que es público, es decir, de los Garzoneños.
Las veedurías y la oposición son vitales para el desarrollo de una democracia deliberativa y participativa, que permita el diálogo y debate permanente, para la construcción del proyecto de municipio sobre nuestro territorio. Está claro que la construcción de sociedad se da desde la pluralidad, la diversidad y el reconocimiento de la otredad. Pero en lo que creo estamos de acuerdo casi todos, es que los debates y las críticas se deben hacer a la altura, en el marco del respeto y con los argumentos.
Una cosa es ejercer control y veeduría sobre la administración, y otra muy distinta es hacer oposición sin la seriedad del caso buscando protagonismo. Cuando el veedor pide aplausos por su trabajo, no es un veedor, es un arlequín con intereses individuales.
En esta «veeduría» figuran dos personajes. De uno sé que fue candidato a la Alcaldía de Garzón, junto con Leonardo Valenzuela, y que no sacó más de 200 votos. Del otro no sé nada, tal vez que su pareja se lanzó al concejo de Garzón y no obtuvo asiento en el cabildo.
Estos personajes han sido aplaudidos y criticados hasta por los mismos funcionarios de la administración municipal, aunque ellos siempre respondan en tonos desobligantes (la misma veeduría y uno que otro funcionario suyo). Aplaudidos cuando hacen denuncias con argumentos y con pruebas en mano. Criticados cuando salen con comentarios sueltos y con aires de súper héroes. Señores hasta el eufemismo hay que saberlo hacer, para no posar de lo que el sabio Ramiro Chávarro denominó en una canción, “la vieja chismosa”.
Leonardo Valenzuela no ha sabido responder ni hacerle el quite a esta situación, por el contrario, sus contrataques lo dejan mal parado. No sé quién se encargue de las comunicaciones de la Alcaldía, pero lo está asesorando mal, muy al estilo del primer bachiller de Colombia, político nefasto, investigado por sus «jugaditas» no tan éticas.
Leonardo, al run run no se le responde. Al argumento se le debate con argumentos. Cualquier ciudadano puede hacer veeduría de su administración, y para eso no necesita estar certificado en la cámara de comercio. El solo hecho de indagar sobre su gestión es el ejercicio práctico de la veeduría.
Su estrategia comunicativa no es clara, no está objetivizada, está desorientada, sus mensajes son ambiguos, no reconocen el público al que se dirigen, no tiene forma y ni hablar de los errados conceptos que me mencionó en una respuesta a un derecho de petición que le hice indagando sobre este tema.
Sus ruedas de prensa son una improvisación total, no se infiere una planeación en ellas. Hablando de ruedas de prensa, fue una muy mala jugada llamar a medios para dar información sobre el hurto a las cuentas bancarias del municipio y poner a su abogado a decir que va a instaurar una denuncia por injuria y calumnia a quienes han venido ejerciendo esta «veeduría».
Por otro lado, usted intenta limpiar su imagen y sus funcionarios no le colaboran. Mientras el Secretario de Gobierno, le hacía un llamado a los Garzoneños a cumplir las normas impartidas, por seguridad de todos, en medio de una entrevista en vivo que le hice hace un par de semanas, otros de sus subalternos andaban de fiesta incumpliendo abierta y públicamente las mismas normas que usted decretó. Y ni siquiera para hacer valer su autoridad se pronunció. ¿le falto perrenque o lo asesoraron mal?
Señor alcalde, asesórese mejor y evite tantas salidas en falso que lo único que hacen es empañar más su imagen. O toma cartas serias sobre el asunto o se convertirá en una copia barata del senador Macías, cosa que no es para nada bueno a su administración.
Posdata: Señor Concejal Cerquera, los concejales no gobiernan, los concejales ejercen control. ¿De cuándo acá un concejal pide ayuda para gobernar? Pareciera que no tiene claro cuál es la función de un cabildante.














































































