El incremento del salario mínimo para el año 2026, fijado en un 23 %, ha generado una compleja situación financiera en varias entidades públicas del municipio de Pitalito, encendiendo las alarmas sobre la sostenibilidad de sus nóminas, la reducción de inversiones y posibles afectaciones en la prestación de servicios.
El salario mínimo pasó de $1.423.500 en 2025 a $1.750.905 en 2026, un aumento que, aunque beneficia a miles de trabajadores, tiene un fuerte impacto en entidades donde los salarios no están establecidos en montos fijos en pesos, sino en número de salarios mínimos legales vigentes. Cada alza, por tanto, se traduce en incrementos automáticos y significativos en los costos laborales.
Las entidades más afectadas en el Valle de Laboyos son la ESE Municipal Manuel Castro Tovar, el Instituto de Tránsito y Transporte de Pitalito (Intrapitalito) y las Empresas de Servicios Públicos Domiciliarios de Pitalito (Empitalito). El alcalde Yider Luna ha manifestado públicamente su preocupación, señalando que el impacto es “drástico” y supera la capacidad financiera actual de estas instituciones.
En el caso de Intrapitalito, su gerente, Jessica Dayana Porras Valderrama, explicó que desde la creación de la entidad los salarios fueron definidos en salarios mínimos y no en cifras fijas. Actualmente, la entidad cuenta con 44 funcionarios, y el incremento del mínimo representará un aumento anual en la nómina de entre $800 y $900 millones, lo que obliga a una reestructuración del presupuesto aprobado para 2025. Según el alcalde, el costo de la nómina pasará de $3.687 millones a $4.250 millones en 2026.
Porras aclaró que cualquier decisión sobre reducción de personal no depende únicamente de la gerencia, sino de la junta directiva, y subrayó que los funcionarios cuentan con derechos adquiridos que deben ser respetados. No obstante, reconoció que será necesario un análisis técnico y responsable para garantizar la autosostenibilidad de la entidad.
La situación es aún más delicada en la ESE Municipal Manuel Castro Tovar, donde, de acuerdo con el alcalde, 35 personas podrían quedarse sin empleo, debido a que los recursos que llegan al sector salud no serían suficientes para cubrir el incremento de la nómina. “Los recursos para salud no alcanzan para sostener el aparato productivo”, advirtió el mandatario.
Por su parte, en Empitalito, solo en salarios básicos, la nómina pasará de $4.292 millones en 2025 a $5.110 millones en 2026, lo que representa un incremento superior a los $800 millones. La administración municipal advirtió que, ante este panorama, se verán reducidas las inversiones y podrían registrarse afectaciones en las tarifas de los servicios públicos.
El alcalde Yider Luna cuestionó el aumento del salario mínimo, calificándolo como “exabrupto” al estar muy por encima del crecimiento del IPC, y aseguró que este ajuste genera un fuerte impacto no solo en la administración central, sino también en las entidades descentralizadas. Según indicó, en las Empresas Públicas del municipio ya se evidencia un desfase cercano a los $1.200 millones en la nómina.
Aunque las autoridades locales reconocen la gravedad del escenario, aún no hay decisiones definitivas sobre las medidas que se adoptarán para enfrentar la crisis. Las soluciones dependerán de estudios técnicos, jurídicos y presupuestales que apenas comienzan, manteniendo un panorama de incertidumbre tanto para los trabajadores como para los usuarios de los servicios.
Esta problemática, según se ha advertido, no es exclusiva de Pitalito y se estaría replicando en otras entidades y municipios del departamento, como consecuencia directa del aumento del salario mínimo para 2026.














































































