En un hecho sin precedentes para la Aviación del Ejército Nacional, Colombia ya cuenta con la capacidad técnica y humana para realizar el mantenimiento estructural avanzado —conocido como nivel Depot— de los helicópteros UH-60 Black Hawk en territorio nacional.
Este logro es resultado de una alianza estratégica entre el Ministerio de Defensa y la compañía estadounidense Lockheed Martin, a través de su subsidiaria Sikorsky Aircraft Corporation, fabricante de estas aeronaves.
Gracias a este acuerdo, un grupo de 12 suboficiales, un inspector y 11 especialistas del Ejército fueron capacitados durante un año por expertos internacionales en mantenimiento estructural Depot, el nivel más avanzado de intervención para este tipo de helicópteros. La formación tuvo lugar en las instalaciones del campo aéreo de Tolemaida y finalizó con una ceremonia militar en la que se oficializó su graduación como técnicos certificados.
Reparaciones de alto nivel, ahora en Colombia
Hasta ahora, cualquier daño estructural significativo sufrido por los helicópteros Black Hawk —ya fuera por desgaste operativo o afectaciones en combate— debía ser evaluado y reparado en la casa matriz de Sikorsky en Estados Unidos, lo cual implicaba altos costos y largos periodos de inactividad de las aeronaves. Con esta nueva capacidad instalada en Colombia, el Ejército podrá ejecutar este tipo de mantenimientos directamente en los hangares del Batallón de Especialistas de Mantenimiento de Aviación (BAEMA), ubicado en el Fuerte Militar de Tolemaida.
Este avance representa un importante ahorro de recursos económicos para la Nación y una reducción sustancial en los tiempos de reparación, permitiendo que las aeronaves retornen más rápidamente a las operaciones de seguridad y defensa del país.
Un hito para la Aviación del Ejército
La certificación posiciona a Colombia como centro de mantenimiento estructural de helicópteros Black Hawk en América Latina, elevando su perfil técnico y estratégico en la región. Así lo manifestó el alto mando militar, que destacó además el impacto positivo que tendrá esta capacidad en la disponibilidad operativa de las aeronaves.
“Este es un paso trascendental en la consolidación de una Aviación del Ejército autosuficiente, moderna y altamente capacitada. No solo podremos mantener nuestra flota activa con mayor eficiencia, sino que abrimos la puerta a convertirse en centro de referencia regional para la reparación de este tipo de aeronaves”, señalaron voceros de la institución.
Fortalecimiento operativo y apoyo a las tropas
Los helicópteros Black Hawk son una pieza clave en las operaciones militares, dada su versatilidad y capacidad de despliegue rápido en distintos tipos de terreno y misiones, desde operaciones ofensivas hasta ayuda humanitaria. Con el mantenimiento estructural avanzado disponible localmente, se fortalece también la División de Aviación Asalto Aéreo, incrementando la capacidad de respuesta ante cualquier contingencia operativa.
Este logro se enmarca en el compromiso del Gobierno Nacional por dotar a sus Fuerzas Armadas de mayores capacidades técnicas, al tiempo que fortalece la soberanía operativa y reafirma el respaldo a los soldados aviadores, protagonistas del apoyo aéreo a las tropas terrestres. Como lo resalta la insignia de la Aviación del Ejército: “las alas en las botas del soldado”.














































































