Más de 130 trabajadores del sector de atención domiciliaria atraviesan una crítica situación económica por demoras en los giros de las empresas contratantes.
La crisis económica golpea con fuerza a más de 130 cuidadores de personas con discapacidad y enfermedades crónicas en el departamento del Huila, quienes denuncian que no han recibido sus salarios desde hace más de tres y hasta cuatro meses.
Los trabajadores, vinculados a una empresa prestadora de servicios domiciliarios, aseguran que pese a haber cumplido con sus funciones —entre ellas el cuidado de adultos mayores, personas con parálisis cerebral y pacientes crónicos—, no han recibido el pago correspondiente por su labor.
“Nos deben más de tres meses, algunos hasta cuatro. Cuidamos a adultos mayores y niños con parálisis cerebral, pero no tenemos cómo sostener a nuestras familias”, relató Mauricio Suárez, uno de los cuidadores afectados y padre de un paciente.
Desde municipios como Pitalito, Garzón, Gigante, Tarqui y Baraya, los trabajadores se trasladaron hasta Neiva para manifestarse y exigir el pago de sus salarios, denunciando además la falta de garantías laborales. Muchos de ellos son contratados como trabajadores independientes, devengando alrededor de $1.550.000 mensuales, de los cuales deben cubrir salud y pensión.
El último contrato, que culminó el pasado 30 de septiembre, no fue renovado, dejando a decenas de familias sin ingresos, especialmente en zonas rurales donde la oferta laboral es limitada.
Por su parte, la empresa contratante reconoció los retrasos en los pagos, pero los atribuyó a demoras en los giros de las EPS, argumentando falta de flujo de recursos. Sin embargo, desde la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) se confirmó que los desembolsos a las entidades ya fueron efectuados, lo que ha generado mayor inconformidad entre los trabajadores.
Ante la falta de soluciones, los cuidadores anunciaron que emprenderán acciones legales y nuevas manifestaciones si no se les garantiza el pago de los recursos adeudados.
La situación ha puesto en evidencia la precariedad laboral de este sector esencial en el sistema de salud, cuyos trabajadores, pese a su rol vital en el cuidado de los más vulnerables, continúan enfrentando incertidumbre, inestabilidad y falta de reconocimiento.














































































