Un altercado entre un reconocido defensor de derechos humanos y su pareja deja víctimas, lesiones y un proceso judicial en curso.
Un episodio de violencia intrafamiliar en el barrio La Floresta, en el corazón de Neiva, ha generado conmoción en la comunidad, luego de que la pareja conformada por Alexander Vargas, director de la Fundación Mambrú y reconocido defensor de derechos humanos, y Dallana Paola Mora Espitia, protagonizaran un violento altercado que dejó lesiones y una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación.
Según el testimonio de Mora Espitia, la discusión escaló hasta el punto de que Vargas la agredió físicamente, provocándole lesiones en el labio y golpes en el cuerpo, mientras que en un momento de tensión habría intentado atacarla con un cuchillo. «Él me arrinconó y sentí el filo cerca de mi cuello; temí por mi vida y la de nuestro hijo», declaró la víctima, quien agregó que no es la primera agresión sufrida y que busca justicia.
Por su parte, Vargas rechazó categóricamente las acusaciones y presentó su versión ante las autoridades, alegando ser también víctima de agresión física y abuso sexual por parte de Mora Espitia. Afirmó contar con pruebas médicas de sus lesiones y solicitó ser reconocido como afectado en el proceso.
La Policía Metropolitana de Neiva intervino tras una alerta vecinal alrededor de la medianoche del sábado. Los uniformados separaron a la pareja y evaluaron la escena, pero no realizaron capturas inmediatas debido a indicios de violencia mutua, priorizando la mediación y derivando el caso a la Fiscalía. Mora Espitia, con su hijo, recibió apoyo temporal para alojamiento proporcionado por Vargas.
La Fiscalía Seccional Huila, a través de la Unidad de Reacción Inmediata (URI), abrió una investigación preliminar bajo el delito de violencia intrafamiliar, contemplado en el Código Penal. Expertos de Medicina Legal evaluarán las lesiones de ambas partes, mientras se recopilan testimonios de testigos, incluyendo un escolta de Vargas presente en el momento del incidente.
Fuentes fiscales aseguraron que se trata de un caso complejo por las contradicciones entre las partes, y que se buscará esclarecer responsabilidades garantizando la protección de las víctimas.
El incidente ha generado debate en la comunidad huilense, donde Vargas es una figura reconocida por su activismo en la prevención del reclutamiento forzado de menores en Huila y Caquetá. Organizaciones de derechos humanos han hecho un llamado a la imparcialidad judicial, recordando que la violencia de género no distingue estatus social ni trayectoria profesional.
Mora Espitia permanece bajo observación médica y solicitó medidas de protección urgente mientras avanza la investigación.














































































