En ninguna de las entrevistas de trabajo lograron reconocer la dolencia que agobia a casi el 99.9 % de los docentes del país. No es el 100% porque alguno que otro tipejo o tipeja no se apareció el día de la encuesta.
Es una enfermedad que, hasta el momento, no hace parte de las calamidades laborales, tampoco hace parte de la lista de enfermedades que los médicos tiene en su palmarés. Es una enfermedad que para algunos es aguda, para otros leve y para otros solo representa uno que otro síntoma que no asusta su integridad.
Dicen que existen dos variantes, pero como el estudio científico apenas está iniciando, posiblemente el abanico cuente con más colores que las derivadas del arcoíris. Una de ellas es la que presenta un síntoma bastante complejo que busca, en alto grado, complacer al otro (tal vez es la psiquis de esos formadores). Pero, el problema se vuelve prioritario de tratar cuando por el dicho síntoma posiblemente está quitando responsabilidad en casa, en los directivos o en sus compañeros. En un caso reportado, al leer la historia clínica del paciente, deja ver que organizó los padres de sus educandos, se encargó de pintar la escuela en la que labora, promovió una gran actividad para llenar una marranita de barro, que al reventar solventó los gastos. Algo ejemplar a primera vista, pero dejando de lado lo emocional, sus síntomas siguen llenando de pereza, facilismo, irresponsabilidad, falta de gestión y compromiso; en últimas (al borde de la muerte) la inoperancia en los cargos de quienes tienen y debes hacer ese trabajo. Incluso al finalizar su historial clínico, algún médico residente escribía, con esa letra que solo ellos entienden: “Su patología es de la familia de la extralimitación de funciones”.
Otra de las variantes, dicen los expertos, presenta síntomas opuestos a los del paciente anteriormente mencionado. Al lograr recuperarse de una recaída en su salud, un docente dice reconocer que, lo rutinario fue el inicio de su sintomatología. Posterior a eso vinieron los sentimientos de apatía frente a lo que acontecía a su alrededor, si escuchaba que fue blanco, pues es blanco; si por el contrario escuchaba que fue negro, no tenía menor intención de decir que no lo fue. La dedicación es exclusiva a lo que hay que hacer, sin sueños, sin sobre actuaciones, como lo dice (Algo exhausto después de la recaída): “dejar de pensar, o si piensas, es para ti mismo, ¿Para qué desgastarse? Todo va a seguir igual”. Por su parte, en su historial clínico el médico residente dejo constancia de que “el paciente hace caso omiso a su tratamiento, puesto que este no cree que está enfermo”.
Aun no se sabe cuál de las dos variantes es más peligrosa, afortunadamente no se han presentado casos mortales, hasta el momento. De otro lado, los problemas de salud se agudizan cuando se registran algunos docentes que han presentado las dos variantes de esta dolencia, precarizando aún más su salud. Hasta el momento parece no existir ninguna cura, ni estudio con expectativas frente a la posibilidad de generar alguna vacuna.
Entre tanto, allí estamos (Si claro, también estoy enfermo) estamos entre la espada y la pared. Allí está la enfermedad docente, dolencia que a todos nos deja desgastados, nos arruina los sueños y las expectativas del futuro educativo del país. posiblemente aquí, también estamos las nuevas generaciones, observando, queriendo hacer cosas o esperando el momento, para contraer alguna de las dos variantes.
Lo curioso del caso clínico es que posiblemente la solución está en nuestro interior, en nuestro intelecto, en nuestra forma de pesar y vivir. Soy optimista en que podemos llegar a generar la vacuna para nuestra enfermedad, el primer eslabón para la vacuna debe ser reconocer la enfermedad, puesto que, si no existe, ¿para que buscar una cura? Esto nos llevará a autoevaluarnos (con todo lo que implica este término), nos llevará a buscar una ruta de exámenes, pruebas de laboratorio, experimentación, control y aprobación de la tan anhelada vacuna. Una vacuna para un buen vivir con y para la educación.













































































