Después de varias semanas de educación virtual debido al asedio de disidencias de las Farc, el servicio educativo presencial se ha reactivado en la mayoría de las sedes rurales del municipio de La Plata, permitiendo que niños y jóvenes retomen sus actividades académicas con protocolos de seguridad reforzados.
La medida responde a la persistente presencia de la estructura Hernando González Acosta, responsable de enfrentamientos armados, amenazas directas a la comunidad educativa y reclutamiento forzado de menores. Según datos de la Secretaría de Educación del Huila, la suspensión afectó inicialmente a 10 sedes rurales, impactando a 535 estudiantes desde septiembre pasado. Entre las veredas más afectadas se encuentran San Miguel, San Vicente y Agua Bonita, donde los operativos militares y hostigamientos alteraron el orden público.
La Defensoría del Pueblo advierte que habitantes de La Plata y municipios aledaños, como Nátaga, La Argentina y Paicol, han enfrentado riesgos similares, con énfasis en la vulnerabilidad de niños y jóvenes ante reclutamiento forzado.
Actualmente, la vereda San Miguel permanece con educación virtual total, con 55 alumnos, debido al alto nivel de riesgo. En septiembre, enfrentamientos en la zona provocaron evacuaciones y desplazamientos temporales, exacerbando la crisis educativa.
El retorno gradual en las otras nueve sedes comenzó el 15 de octubre, con acompañamiento y seguridad proporcionada por la Novena Brigada del Ejército. Sin embargo, la Asociación de Institutores del Huila (ADIH) advierte que la virtualidad en San Miguel podría extenderse hasta finales de mes, afectando el avance académico y el bienestar psicológico de los menores.
Esta situación evidencia el impacto persistente del conflicto armado en el derecho a la educación en zonas rurales y fronterizas con el Cauca, subrayando la necesidad de estrategias de protección y acompañamiento para garantizar el acceso seguro a la educación.















































































