Una falla geológica que permanece activa desde 2024 mantiene en alerta a habitantes de la vereda El Divino Niño, en el municipio de Santa María, Huila. El movimiento del terreno ha provocado afectaciones en la zona rural, especialmente sobre la vía que comunica con Santa Teresa y otras comunidades, generando dificultades para la movilidad de los habitantes y el transporte de productos agrícolas hacia el casco urbano.
La situación ya deja afectaciones en tres fincas, donde igual número de viviendas permanecen en condición de riesgo. En estos predios habitan menores de edad y adultos mayores, quienes enfrentan las consecuencias del desplazamiento de tierra. A esto se suman importantes pérdidas para los productores de la zona, entre ellas más de 6.000 árboles de café en producción que han resultado afectados por el fenómeno.
La alcaldesa de Santa María, Viancy Carolina García, señaló que el municipio viene adelantando trabajos con maquinaria propia para atender la emergencia y espera el respaldo anunciado por la Gobernación del Huila, que contempla el envío de una oruga y tres volquetas. Según las estimaciones, serían necesarias cerca de 5.000 volquetadas de tierra para retirar parte del material acumulado, disminuir el peso del talud y mejorar las condiciones de seguridad y movilidad.
Uno de los principales riesgos es que el material pueda continuar desplazándose hasta la quebrada El Oso, cuyo cauce atraviesa el casco urbano de Santa María. Por esta razón, las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre el terreno y coordinan acciones con las comunidades y los organismos de gestión del riesgo. Mientras avanzan las labores, persisten las dificultades para el traslado de estudiantes, habitantes y productos agrícolas por esta vía rural.













































































