La Contraloría General de la República, a través de su Delegada para el Medio Ambiente, reveló hallazgos fiscales por $2.587 millones tras una auditoría de cumplimiento realizada a la Empresa Forestal del Huila S.A., correspondiente a las vigencias 2022 a 2024. La entidad, fundada en 2006 y con sede en Neiva, es una microempresa mixta dedicada a la extracción de madera y actividades de silvicultura, con participación mayoritaria de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM).
De acuerdo con el informe, durante el proceso de control se evidenciaron serias deficiencias en la planeación, ejecución y seguimiento de contratos relacionados con la siembra técnica de árboles en varios municipios del departamento. Entre las principales irregularidades se destacan la inadecuada selección de especies, la ausencia de condiciones técnicas apropiadas, la falta de mecanismos efectivos de control y el abandono progresivo de las plantaciones, lo que derivó en pérdidas económicas significativas y en el incumplimiento de los objetivos de sostenibilidad ambiental.
La auditoría también puso en evidencia que, entre 2006 y 2010, la empresa suscribió diversos contratos orientados a la siembra de especies forestales de alto valor comercial y rápido crecimiento. Sin embargo, se determinó que las condiciones geográficas y climatológicas de las zonas intervenidas no eran compatibles con los requerimientos de especies como la teca, el pino oocarpa y el eucalipto. A esto se suma la ausencia de labores fundamentales como limpias, plateos, podas y entresacas, indispensables para garantizar el adecuado desarrollo de las plantaciones.
Asimismo, se identificaron inconsistencias entre los informes de seguimiento y los inventarios forestales realizados, lo que evidencia debilidades en los procesos de supervisión. La falta de registro oportuno de las plantaciones comerciales también impidió verificar su legalidad, el cumplimiento de la normativa vigente y la correcta administración de los recursos públicos.
Otro de los aspectos señalados por la Contraloría fue la escasa implementación de tecnologías adecuadas y la falta de acciones correctivas oportunas en el manejo silvicultural, lo que contribuyó al deterioro progresivo de las plantaciones y al impacto negativo en la inversión realizada.
Para el ente de control, estas falencias reflejan debilidades estructurales en la gestión de la Empresa Forestal del Huila S.A., generando riesgos significativos para el control fiscal ambiental y dejando en evidencia la necesidad de fortalecer los procesos de planeación, ejecución y supervisión de los proyectos forestales en el departamento.














































































