Con el inicio de la Cuaresma este Miércoles de Ceniza, comienza una de las temporadas de mayor consumo de pescado en Colombia, y el departamento del Huila se consolida como el principal abastecedor de esta proteína a nivel nacional, gracias al trabajo sostenido y tecnificado de sus productores piscícolas.
De acuerdo con cifras del Ministerio de Agricultura, durante la Semana Santa se registra el mayor pico de consumo de pescado en el país, con incrementos que oscilan entre el 30 % y el 60 % frente a otras épocas del año, llegando a comercializarse cerca de 50.000 toneladas en este periodo. En este contexto, el Huila juega un papel estratégico al aportar cerca de 80.000 toneladas anuales de carne de pescado, lo que representa el 39 % de la producción nacional.
A pesar de este importante volumen productivo, el consumo per cápita de pescado en Colombia sigue siendo bajo, ubicándose entre 9,4 y 10 kilogramos por persona al año durante el periodo 2024–2025, una cifra inferior si se compara con otras fuentes de proteína como la carne de res, cerdo y pollo. Esta situación resulta paradójica, considerando que el pescado es un alimento de alto valor nutricional, fácil digestión y precios asequibles para los consumidores.
Durante la Cuaresma, las especies con mayor demanda en el mercado nacional son la tilapia roja y negra, la trucha, la cachama y el sábalo, así como especies de pesca de río como el bagre rayado, el bocachico, el capaz, la dorada y el pataló, entre otras, muchas de ellas producidas o comercializadas desde el Huila hacia diferentes regiones del país.
Desde la Gobernación del Huila, a través de la Secretaría de Agricultura y Minería, se hace un llamado a las familias huilenses y colombianas para priorizar el consumo de producto local, destacando que el departamento no solo lidera la producción piscícola, sino que se ha convertido en un referente nacional en sostenibilidad y eficiencia productiva.
Este liderazgo ha sido posible gracias a la adopción de nuevas tecnologías, especialmente los sistemas IPRS, que han permitido migrar progresivamente de la producción en represas a sistemas productivos en tierra, optimizando la gestión del recurso hídrico, incrementando los niveles de productividad y reduciendo el impacto ambiental.
Además de sus beneficios nutricionales —como su alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales, y su bajo nivel calórico—, el consumo de pescado huilense contribuye al fortalecimiento de una industria clave para la economía regional, que genera empleo, dinamiza la compra de bienes y servicios y aporta ingresos significativos para el departamento.
Finalmente, las autoridades recomiendan a los consumidores adquirir pescado únicamente en establecimientos reconocidos y vigilados por las entidades de salud, verificando que el producto presente escamas firmes y brillantes, ojos claros y brillantes, agallas de color rojo intenso y que se conserve adecuadamente en cadena de frío, garantizando así su calidad e inocuidad.













































































