El Ejército Nacional confirmó la liberación de 45 militares que habían sido secuestrados en el municipio de El Tambo, Cauca, por un grupo de cerca de 600 personas, presuntamente instrumentalizadas por las disidencias de las Farc bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’. Este hecho, ocurrido el pasado domingo 7 de septiembre, constituye el segundo secuestro masivo de militares en menos de un mes, después de lo registrado en el departamento del Guaviare.
La operación de rescate fue liderada por la Tercera División del Ejército con apoyo de aeronaves del Batallón de Movilidad y Maniobra N.° 3 y de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que lograron ingresar hasta la vereda Los Tigres, corregimiento de Honduras, y evacuar a los uniformados sin contratiempos. Posteriormente, fueron trasladados al Cantón Militar José Hilario López de Popayán, donde se constató que todos se encontraban en buenas condiciones de salud.
El secuestro había tenido lugar cuando 72 militares de la Fuerza de Despliegue Rápido N.° 4 fueron retenidos inicialmente por habitantes del corregimiento de San Juan del Micay. Horas más tarde, el Ejército logró la extracción de 27 de ellos, mientras que 45 permanecieron privados de la libertad hasta la intervención aérea.
Investigación por secuestro
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, calificó el hecho como un delito de secuestro y anunció que se adelantarán las denuncias correspondientes ante las autoridades judiciales. Además, indicó que inteligencia militar había detectado previamente la intención de realizar asonadas contra las tropas mediante mensajes de voz enviados por WhatsApp, presuntamente por integrantes de la estructura ‘Carlos Patiño’ de las disidencias, quienes habrían manipulado a la comunidad para participar en la retención masiva.
“Este secuestro constituye una grave violación a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario. Nuestros soldados ejercían labores en pro de la seguridad y el bienestar de las comunidades del suroccidente colombiano, ¡merecen respeto!”, expresó la División del Ejército con jurisdicción en Cauca, Valle y Nariño.
Antecedente en el Guaviare
Este episodio se suma al ocurrido hace dos semanas en el Guaviare, donde 33 militares fueron retenidos por comunidades rurales que, según las autoridades, también fueron instrumentalizadas por las disidencias. Ese secuestro se dio en la misma zona en la que había sido abatido Willinton Vanegas Leyva, alias ‘Dumar’, uno de los principales cabecillas del Estado Mayor Central (EMC), la disidencia más grande de las Farc liderada por alias ‘Iván Mordisco’.
Tras casi 72 horas de cautiverio, la Defensoría del Pueblo confirmó la liberación de los militares en esa ocasión. La defensora Iris Marín denunció que las comunidades en estas zonas enfrentan una “gobernanza criminal” que restringe horarios, limita acceso a alimentos y medicinas, y amenaza a quienes no acatan las órdenes de los grupos armados ilegales.
Una problemática en ascenso
El secuestro masivo de militares y miembros de la Fuerza Pública se consolida como una grave problemática en ascenso, que refleja la estrategia de las disidencias de las Farc para presionar a las comunidades y debilitar la presencia institucional en zonas críticas como Cauca y Guaviare.
Las autoridades civiles y militares hicieron un llamado a la comunidad nacional e internacional para rechazar este tipo de actos que vulneran el derecho internacional humanitario y ponen en riesgo la seguridad y estabilidad en regiones marcadas por la violencia.















































































