Este siglo nos trajo consigo una generación llamada los ‘millennials’, que van desde los nacidos a mediados de los 80 hasta los nacidos a principios de este siglo.
Por Johanna Cardona B.
Estas son las 9 pautas de crianza, según el estudio, que les han permitido ser exitosos a algunos ‘millennials’.
- Los padres no les decían que podían ser lo que quisieran. No los elogiaban si no lo merecían. Sus padres estimularon sus talentos y trabajaron para que mejoraran sus necesidades.
- Todos los jóvenes del estudio tenían en casa la buena costumbre de comer en familia por lo menos una vez al día, esto les dio sentido de pertenencia, estructura, organización y el poder compartir con sus padres. Se sabe que una familia que come unida de manera regular les da fuerza a sus hijos.
- El tiempo frente a la pantalla fue controlado por los padres desde la infancia. No fueron expuestos de manera regular a la pantalla sino hasta los 18 meses; a partir de esta edad, a los ‘millennials’ se les permite ver televisión por tiempo limitado.
- Todos tenían madres trabajadoras que no les hacían todo en la casa, estos hijos crecieron viendo el ejemplo de una madre productiva y cumplidora de un deber. La madre no estaba presente todo el tiempo sobreprotegiéndolos, sino que, por el contrario, era una madre que les daba ‘tiempo de calidad’, y su ausencia obligó a la familia a ser más disciplinada y volvió a los hijos menos dependientes y, por lo tanto, más autónomos.
- Todos estos jóvenes tuvieron, desde niños, alguna responsabilidad en su hogar, así esta fuera pequeña. Como puede ser organizar su cuarto, manejar una mesada etc.
- Todos tuvieron que esperar en algún momento para obtener gratificación. Definitivamente no era inmediata, y tenían que ganarse los privilegios poco a poco; a raíz de esto desarrollaron resistencia y resiliencia.
- Sus padres les enseñaron de manera explícita el sentido de la lealtad, ya fuese a la familia o a los amigos. Esto después se ve en la lealtad que desarrollan hacia la empresa. La lealtad trae consigo el trabajo en equipo y la colaboración con otros.
- Estos niños tuvieron oportunidad de viajar y desarrollaron una mayor flexibilidad y tolerancia hacia los demás y sus costumbres. Esto les permitió, en la adultez, adaptarse fácilmente a cualquier ambiente.
- Se les permitió cometer errores y aprender de estos. No se los protegió; por el contrario, se les permitió que aprendieran de sus errores y se fortalecieran. Estas claves son muy importantes para los padres de hoy, de la generación Z; tomen nota y ¡manos a la obra!
ANNIE DE ACEVEDO – Psicóloga













































































