La comunidad de Rivera, Huila, manifiesta creciente preocupación por el lento avance de la segunda fase de construcción del Hospital Divino Niño, obra que presenta retrasos significativos y posibles incrementos presupuestales. Autoridades municipales, concejales y el contratista han expuesto sus posiciones frente a una situación que amenaza con convertirse en un nuevo ‘elefante blanco’ en el sector salud.
El concejal Andrés Calderón advirtió que el progreso de la obra es mínimo y no supera el 10%. “Se ha hablado de unas actualizaciones de precios y de ajustes que tienen que darse. Pero, como le dije al contratista en sesión, ustedes no pueden empezar a pedir adición cuando no van ni siquiera en el 9% de avance; apenas tienen la excavación”, afirmó.
Según el cabildante, en seis meses de ejecución la obra solo ha avanzado lo correspondiente a dos meses de trabajo. “Lo que han hecho hasta hoy es básicamente la excavación, un hueco y unas zapatas de hierro. La obra prácticamente lleva cuatro meses parada o avanzando muy lentamente. Los riverenses estamos pidiendo explicaciones”, agregó.
Contexto del proyecto
A finales de 2023, el Ministerio de Salud asignó $16.000 millones para esta segunda fase, que ampliaría la infraestructura hospitalaria con áreas de hospitalización, un sótano y nuevos servicios que actualmente no se prestan en el municipio. La primera fase ya cuenta con dos plantas para atención general y consulta externa.
Sin embargo, el proceso licitatorio enfrentó múltiples tropiezos.
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Primer proceso: declarado fallido por errores técnicos.
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Segundo proceso: quedó desierto al no cumplir los oferentes con los requisitos.
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Tercer proceso: adjudicado a finales de 2024, lo que permitió iniciar la interventoría en 2025.
La obra comenzó oficialmente en marzo de este año, con un plazo total de 18 meses.
Retrasos y riesgos
De esos 18 meses, ya han transcurrido ocho, pero la ejecución física apenas llega al 6.1%, según el reporte más reciente del municipio, lo que representa un retraso del 12%, cifra que podría aumentar de manera crítica si no se reactivan los trabajos antes de finalizar el año.
“Si a enero próximo no reiniciamos la obra con fuerza, el retraso podría llegar al 30%, lo que constituiría un riesgo inminente de que la obra quede abandonada”, alertó Calderón.
El Consorcio Rivera 2024, encargado de la ejecución, manifestó durante una sesión del Concejo que requeriría una adición presupuestal cercana a $4.500 millones por supuestos imprevistos en el subsuelo y actualizaciones de precios. Según indicaron, hallaron rocas y materiales no contemplados inicialmente, lo que elevó los costos.
No obstante, ni la ESE ni la administración municipal consideran viable modificar diseños o ampliar el presupuesto, debido a que esto podría representar una adición cercana al 40% del valor original. “Eso es un absurdo”, señaló el concejal Calderón.
Plan de choque municipal
El alcalde de Rivera, Luis Humberto Alvarado Guzmán, aseguró que el municipio ya activó un plan de choque junto a la Contraloría y el hospital. “Podemos afirmar que la gerente ha realizado un trabajo importante en estos ocho meses y que hemos asumido las riendas del proyecto. El avance del hospital es del 6.1% con un retraso del 12%, pero estamos tomando decisiones para encauzar la obra”, sostuvo.
La intervención conjunta busca asegurar el cumplimiento del cronograma y evitar que la inversión termine sin resultados tangibles para la comunidad.














































































