Zona de Reserva Campesina avanza en Baraya, Huila

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Un nuevo paso hacia la construcción de paz y el desarrollo rural se dio en el municipio de Baraya con el avance en la consolidación de la Zona de Reserva Campesina del Eterno Retorno, una iniciativa que beneficia directamente a más de 700 familias campesinas y firmantes de paz.

El acto simbólico que marcó este nuevo hito fue la instalación del aviso oficial de la Zona de Reserva Campesina, por parte de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), como parte de los compromisos adquiridos en el marco del Acuerdo de Paz de La Habana. Esta señalización representa mucho más que un símbolo: es el reconocimiento estatal del territorio campesino como motor de reconciliación, justicia social y soberanía alimentaria.

Donde por años reinó el abandono y la violencia, hoy florece la esperanza. Las familias beneficiadas, muchas de ellas víctimas del conflicto armado y excombatientes en proceso de reincorporación, desarrollan proyectos productivos que les permiten reanudar sus vidas, construir comunidad y generar desarrollo en el campo.

La ANT ha venido acompañando este proceso a través de actividades pedagógicas, técnicas y culturales, que buscan fortalecer el arraigo y el sentido de pertenencia en el territorio, además de brindar herramientas para el manejo sostenible y autónomo de la tierra.

En los últimos años, se han entregado en Baraya más de 1.670 hectáreas de tierra, como parte de los esfuerzos de Reforma Agraria del Gobierno Nacional. Solo en abril de 2025, por ejemplo, se otorgaron 400 hectáreas a la asociación campesina GRAMPA, beneficiando de manera directa a decenas de familias en proceso de organización comunitaria.

Las tierras entregadas, anteriormente ociosas, han comenzado a transformarse en espacios productivos con cultivos como frijol, maíz y otras especies alimentarias de alto impacto para el autoconsumo y la economía local. Esto refuerza no solo la seguridad alimentaria, sino también la capacidad organizativa y política de las comunidades rurales.

El director general de la Agencia Nacional de Tierras, Felipe Harman, afirmó durante el acto que

“La tierra es el primer surco de la paz. Sin acceso a ella, no puede haber reconciliación verdadera ni transformación del campo colombiano”.

Esta iniciativa hace parte de la política del Gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego para acelerar la implementación integral del Acuerdo de Paz, con un enfoque en la redistribución equitativa de la tierra, el reconocimiento de las Zonas de Reserva Campesina y el fortalecimiento de las economías campesinas.

La consolidación de la Zona de Reserva Campesina del Eterno Retorno en Baraya representa un ejemplo vivo de cómo el cumplimiento de los acuerdos puede transformar realidades y sembrar futuro, justicia y dignidad en los territorios más golpeados por el conflicto armado.

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