El uso de las cesantías en Colombia está cambiando. Aunque históricamente este ahorro se destinaba a cubrir gastos inmediatos o necesidades puntuales, nuevas cifras de Protección revelan una tendencia creciente entre los trabajadores: conservar sus cesantías por más tiempo y aprovechar la rentabilidad de los fondos como una herramienta para fortalecer la estabilidad financiera de los hogares.
Según datos al 31 de octubre de 2025, el 38 % de los clientes mantiene sus cesantías por más de un año. De ellos, el 28 % las conserva por más de tres años y un 13 % por más de cinco, permitiendo que estos recursos crezcan y generen mayores rendimientos. Este cambio de comportamiento abre oportunidades para desarrollar hábitos de ahorro más sólidos y orientados al futuro.
Rentabilidad que impulsa el ahorro
Los buenos resultados de los fondos administrados por Protección han sido clave para que más personas decidan no retirar sus cesantías de manera inmediata. A corte de octubre:
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El Fondo de Corto Plazo registró un crecimiento del 7,70 % EA en los últimos tres meses.
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El Fondo de Largo Plazo presentó una rentabilidad del 15,57 % EA en los últimos dos años, según cifras de la Superintendencia Financiera.
Esto significa que una persona que inició 2025 con $5 millones en el Fondo de Largo Plazo, a octubre tendría $5,55 millones.
En términos acumulados:
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Por cada $10 millones en el Fondo de Corto Plazo, los clientes ganaron cerca de $2 millones.
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En el Fondo de Largo Plazo, esos mismos $10 millones generaron más de $3,36 millones.
Solo entre enero y octubre de este año, Protección abonó $1 billón en rendimientos a las cuentas de cesantías de sus usuarios.
Un ahorro clave para millones de trabajadores
Actualmente, Protección administra las cesantías de cerca de 3,1 millones de colombianos, con un ahorro promedio por cliente de $3,4 millones, un monto que bien gestionado puede convertirse en un aliado fundamental para metas como educación, vivienda, emprendimiento o para enfrentar emergencias económicas.
En cuanto a los montos acumulados:
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El 65 % de los clientes posee el equivalente a un salario mínimo en cesantías.
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El 24,2 % tiene entre uno y cinco salarios mínimos.
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Menos del 1 % supera los 50 salarios mínimos.
Estas cifras muestran el potencial de este ahorro obligatorio y la importancia de fomentar la permanencia de los recursos en los fondos para aprovechar al máximo su rentabilidad.
“Las cesantías no son solo un ingreso anual; son un ahorro con propósito pensado para proteger al trabajador en momentos clave de su vida. Cuando las personas deciden dejarlas en el fondo, están construyendo tranquilidad y oportunidades para el futuro”, afirmó Ángela Maya, líder del negocio de Ahorro y Retiro de Protección.
Herramientas para acompañar a los trabajadores
La compañía ha fortalecido los programas de educación y acompañamiento financiero, entre ellos:
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Navegador Financiero, un test que entrega rutas personalizadas de contenidos.
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Universidad Protección, con cursos sobre bienestar financiero, pensional y habilidades blandas.
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Modelos de acompañamiento para empresas que desean impulsar el bienestar financiero de sus colaboradores.
Consejos para aprovechar mejor las cesantías
Desde Protección, destacan dos recomendaciones esenciales:
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Planear con visión de futuro: evaluar antes de retirar si el gasto aporta a objetivos de largo plazo. Destinar las cesantías a educación, vivienda o proyectos que aumentan el patrimonio genera mayor bienestar que usarlas en gastos corrientes.
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Elegir el portafolio adecuado:
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Corto Plazo: ideal cuando se requiere liquidez.
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Largo Plazo: diseñado para quienes buscan mayor rentabilidad y no necesitan retirar pronto.
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Cada día que las cesantías permanecen invertidas, generan rendimientos y contribuyen a la construcción de un futuro más estable.














































































