La afirmación del alcalde de Neiva, German Casagua, sobre un supuesto avance cercano al 70 % del Plan de Desarrollo Municipal 2024–2027 ha generado una fuerte controversia política, técnica y ciudadana. Mientras algunos concejales respaldan la cifra bajo criterios de planeación y gestión administrativa, otros consideran que el porcentaje no es verificable y que no se refleja en obras, programas consolidados ni mejoras visibles en la ciudad.
El mandatario aseguró recientemente que la administración “está cerca del 70 % de cumplimiento” del plan aprobado para el cuatrienio, señalando un manejo responsable de los recursos públicos. Sin embargo, esta declaración fue puesta en tela de juicio por analistas, columnistas y ciudadanos, lo que llevó a consultar a los concejales de Neiva, responsables del control político y de haber aprobado el Plan de Desarrollo.
Dudas sobre la veracidad del porcentaje
Entre los concejales críticos se encuentra Lina Guzmán, quien advirtió que un porcentaje de esa magnitud debe estar respaldado por resultados concretos, metas cumplidas y proyectos finalizados. Señaló que, cuando aún existen compromisos pendientes y programas sin impacto evidente, es válido preguntarse si el 70 % responde a una ejecución real o a proyecciones administrativas, por lo que pidió claridad sobre los criterios de medición.
En la misma línea, Humberto Perdomo enumeró proyectos estratégicos cuyo avance sigue siendo limitado o poco visible, como la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), el estadio, la consultoría del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y el puente entre Caña Brava y la Comuna 2. También cuestionó la baja ejecución de políticas públicas para jóvenes y población LGBTIQ+, así como de programas sociales.
El concejal Sebastián Camacho, ponente del Plan de Desarrollo, fue más contundente al señalar que la cifra del 70 % genera “bastantes dudas”. Desde el punto de vista financiero, explicó que el propio plan establece que al cierre del segundo año apenas se habría programado entre el 46 % y 48 % de los recursos del cuatrienio, lo cual no es coherente con un avance global del 70 %. Además, indicó que varios proyectos emblemáticos, como el Malecón del río Magdalena, el Parque Ciudad Jardín Botánico, la solución vial El Tesoro–Caña Brava, la PTAR, la Ronda del río Las Ceibas, el Centro de Bienestar Animal y la fase 3 del Parque de la Música, no presentan avances físicos que respalden dicha cifra.
“Un plan de desarrollo no se mide con discursos ni porcentajes generales, sino con obras terminadas y recursos ejecutados”, concluyó Camacho.
Proyectos que no se ejecutarían o no se terminarían
El concejal Juan Diego Amaya advirtió que varios proyectos clave difícilmente se ejecutarán o culminarán durante la administración Casagua. Señaló que la consultoría del puente El Tesoro–Caña Brava está suspendida por problemas ambientales, lo que hace poco viable su contratación en 2026. Indicó también que el Centro de Bienestar Animal aún no cuenta con estudios y diseños, y que la prolongación de la calle Sexta no se realizará por problemas prediales.
Respecto al estadio, explicó que aunque existen recursos para una primera fase, el proyecto no ha sido contratado y, por tiempos, no sería inaugurado por el actual alcalde. El Malecón del río Magdalena, por su parte, apenas culmina estudios y diseños y carece de recursos y permisos ambientales.
Desde una postura aún más crítica, el concejal Héctor Javier Osorio habló de “fracasos y crisis” en la administración, afirmando que Casagua resalta metas de bajo impacto mientras deja de lado obras estructurales. Señaló la ausencia de una PTAR, los problemas del sistema de transporte (SETP), la crisis de la ESE Carmen Emilia Ospina y la falta de gestión en proyectos estratégicos. “La opinión pública no es boba”, sentenció.
Quienes respaldan la cifra
En contraste, algunos concejales defendieron al mandatario. Jesús Andrés Garzón aseguró que el alcalde “no se equivoca”, explicando que el 70 % hace referencia principalmente a estudios y diseños ya listos para ejecutarse en 2026, como casetas comunales, canchas, vías, parques y proyectos de acueducto y alcantarillado rural. Reconoció que obras como la PTAR y el puente Tesoro–Caña Brava no avanzan al ritmo esperado, pero expresó confianza en que saldrán adelante.
Una postura similar expresó Juan Sebastián Prieto Pérez, quien afirmó que el porcentaje es real si se entiende como cumplimiento estratégico y no como obras terminadas. Señaló que informes oficiales muestran avances superiores al 70 % en planeación y gestión, especialmente en infraestructura, donde ya existen estudios, diseños y estructuración financiera de varios proyectos.
El presidente del Concejo, Dagoberto Gómez, reconoció avances parciales, especialmente en vías, aunque admitió que aún falta ejecutar grandes proyectos que se iniciarían en 2026.
Finalmente, el concejal César Oviedo, quien no fijó postura definitiva, indicó que está en proceso de revisar indicadores y ejecución real del Plan de Desarrollo para ejercer un control político responsable y con base en información verificable.
Una discusión abierta
El debate deja en evidencia una fractura en la interpretación del avance del Plan de Desarrollo. Para algunos, el 70 % representa orden administrativo y planeación; para otros, es una cifra que no se traduce en resultados visibles para la ciudadanía. La discusión no solo pone en juego la credibilidad del gobierno municipal, sino que anticipa que 2026 será el año decisivo, cuando la administración deberá convertir porcentajes y diseños en obras concretas que respalden —o desmientan— el optimismo del alcalde Casagua.














































































