A contrarreloj y en medio de fuertes divisiones internas, el Partido Conservador en el Huila continúa intentando consolidar una lista competitiva a la Cámara de Representantes, aprovechando el periodo de modificaciones que se extiende hasta el 15 de diciembre. Aunque el plazo de inscripciones cerró el pasado día 8, la colectividad trabaja bajo presión para evitar repetir el descalabro electoral que la dejó sin representación hace cuatro años.
En el centro de este proceso se encuentra el exdiputado Carlos Alirio Esquivel, hoy uno de los aspirantes oficialmente inscritos, pero quien incluso evalúa dar un paso al costado para permitir el ingreso del exalcalde de Neiva, Héctor Aníbal Ramírez, pese a las diferencias que han tenido en el pasado. “Estoy intentando que el Partido Conservador no desaparezca en el Huila”, afirmó.
Una colectividad debilitada
La crisis conservadora se remonta a las elecciones del 2022, cuando la colectividad quedó sin curul en la Cámara por el Huila, un hecho inédito que evidenció el deterioro de su fuerza electoral. Ese descalabro terminó por fracturar aún más al partido, al punto de que su entonces figura más visible, Jaime Felipe Lozada, renunció a la colectividad y recientemente se sumó al Centro Democrático, buscando sin éxito una nueva candidatura.
Esquivel responsabilizó directamente a Lozada por aquel fracaso. “Fue quien creó y armó la lista que llevó al partido al peor resultado de su historia”, señaló.
Lista en construcción y tensiones internas
La lista conservadora, que sería abierta, continúa en ajustes. Hasta ahora estaría integrada por:
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Carlos Alirio Esquivel Sánchez, exdiputado
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Anyelo Sandoval Peña, ingeniero
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Joan Sebastián Hernández Aldana, abogado

Sin embargo, nombres que aparecían inicialmente, como Óscar Mauricio Andrade Mendoza y Dairi Dayana Carreño Sepúlveda, ya no hacen parte del listado.
Esquivel también adelantó que buscará fortalecer la cuota femenina proponiendo la inclusión de Luz Pastrana, actual representante, y de Edna Margarita Parra, excandidata a la Alcaldía de Tarqui.
El objetivo del partido es claro: superar los 50.000 votos para alcanzar el umbral y recuperar al menos una curul. “El Partido Conservador se respeta, tiene dignidad y no tiene precio”, insistió Esquivel, quien afirma que su motivación no es personal. “A mí no me interesa ir a la Cámara, me interesa defender el partido”.
Peticiones para no presentar lista
La crisis ha generado tensiones adicionales. Según Esquivel, un sector del conservatismo está solicitando a la senadora Esperanza Andrade que el partido no presente lista, presuntamente porque ya tendrían compromisos políticos o apoyos con candidatos de otras colectividades. “Eso es traición”, dijo.
La diáspora conservadora continúa ampliándose con figuras como Édgar Muñoz, hoy candidato por Cambio Radical, y Franky Vega, aspirante por el Partido Liberal.
En medio de este panorama, el conservatismo intenta sobrevivir y recomponer fuerzas. Esquivel hace un llamado directo a los militantes: “Así no voten por mí, voten por el logo. Lo vamos a defender”.














































































