Las autoridades colombianas lograron un importante avance en la lucha contra la trata de personas tras descubrir una red criminal trasnacional señalada de explotar sexualmente a mujeres colombianas en Noruega, mediante engaños y falsas promesas laborales.
De acuerdo con la investigación, la organización captaba a jóvenes en condición de vulnerabilidad en Cali (Valle del Cauca), a quienes ofrecía supuestos empleos bien remunerados en la ciudad de Oslo. Sin embargo, una vez en Europa, las víctimas eran sometidas a amenazas, tratos degradantes y explotación sexual para cubrir gastos de hospedaje y manutención.
En un trabajo articulado entre la Fiscalía General de la Nación y la Dijin de la Policía Nacional, fueron capturados Chilari Dayana Hernández Díaz y Johan Alexander Cadena Roa, presuntos integrantes de esta estructura criminal. Ambos fueron presentados ante un juez penal de control de garantías, quien legalizó su captura y permitió la imputación de los delitos de concierto para delinquir agravado y trata de personas, cargos que no fueron aceptados.
Durante el proceso investigativo se estableció que, entre julio y noviembre de 2023, Hernández Díaz habría contactado al menos a tres mujeres, solicitándoles estudios fotográficos en ropa interior, gestionando la obtención de pasaportes y trámites consulares, además de coordinar cartas de invitación y el traslado desde Cali hasta el aeropuerto internacional El Dorado, en Bogotá, para concretar su salida del país con destino a Noruega.
Por su parte, Cadena Roa estaría vinculado a la logística del traslado y a la intimidación directa de las víctimas, presuntamente mediante el uso de armas de fuego, con el fin de evitar que denunciaran o alertaran sobre la existencia de la organización ilegal.
Los testimonios y los elementos materiales probatorios recopilados indican que las mujeres, lejos de acceder a condiciones laborales dignas, fueron forzadas a realizar actividades de tipo sexual bajo condiciones crueles y abusivas.
Adicionalmente, las autoridades confirmaron que contra el presunto cabecilla de la red, un ciudadano colombo-noruego, fue emitida una orden de captura internacional, mientras avanzan los trámites para su localización y judicialización.
Entre tanto, los dos implicados capturados en Colombia deberán cumplir medida de aseguramiento privativa de la libertad en centro carcelario.
Esta información se divulga por razones de interés general.














































































