En medio de la suspensión de los diálogos de paz con el Gobierno nacional, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) propuso la construcción de un ‘Acuerdo Nacional’ como salida a la crisis estructural y al conflicto social, político y armado que, según el grupo guerrillero, ha marcado a Colombia durante más de siete décadas.
La propuesta fue dada a conocer a través de un comunicado público, en el que el ELN hizo un llamado al país, así como a las fuerzas políticas y sociales, para abrir un debate nacional alrededor de esta iniciativa. De acuerdo con el grupo armado, dicho acuerdo debería construirse con una “participación protagónica de la sociedad”.
El pronunciamiento se produce en un contexto de distanciamiento con el Gobierno colombiano, luego de que el proceso de paz quedara suspendido hace más de un año tras la arremetida violenta del ELN en la región del Catatumbo, hechos que el presidente Gustavo Petro calificó como crímenes de guerra. A esto se suman recientes acontecimientos en Venezuela, que, según analistas, podrían comprometer la estructura y el accionar del grupo insurgente.
Alcances del ‘Acuerdo Nacional’
Según el ELN, el ‘Acuerdo Nacional’ tendría como ejes centrales el consenso en torno a una política de soberanía nacional y popular, la erradicación de la pobreza, la persecución política, la corrupción y el paramilitarismo, así como la construcción de un nuevo modelo económico orientado a atender las necesidades de la población y de las comunidades.
En el documento, la guerrilla señala que el inicio de 2026 está marcado por lo que denomina una “mayor agresión imperialista en el continente”, mencionando especialmente una supuesta operación militar contra Venezuela y amenazas que, según su visión, se extienden a países como México, Cuba, Nicaragua y Colombia. Asimismo, advierte sobre el aumento de la confrontación política interna en Colombia en el marco del proceso electoral que elegirá nuevo Congreso y presidente de la República.
“El Ejército de Liberación Nacional le propone al país construir un ‘Acuerdo Nacional’ que permita superar la crisis estructural y el conflicto social, político y armado, y avanzar hacia un futuro con democracia, soberanía, equidad y justicia social para las mayorías”, señala el comunicado.
Medio ambiente y Fuerza Pública
En su planteamiento, el ELN también incluyó propuestas relacionadas con la protección de los ecosistemas, la transición hacia energías limpias y la implementación de un plan para superar el narcotráfico con participación de las comunidades. Además, planteó la necesidad de contar con unas Fuerzas Armadas que prioricen la protección de la población civil, respeten la diversidad política y actúen como garantes de la democracia y la soberanía nacional.
Contexto del conflicto
Este anuncio se da en medio de la grave crisis humanitaria en el Catatumbo, donde el ELN y el frente 33 de las disidencias de las Farc son señalados como los principales responsables de la confrontación armada. A un año del recrudecimiento del conflicto, la región registra decenas de muertos, desplazamientos masivos y un deterioro significativo de las condiciones de seguridad y de vida de la población civil.
Cabe recordar que el proceso de paz entre el ELN y el Gobierno de Gustavo Petro permanece suspendido desde enero de 2025, cuando el jefe de Estado afirmó que el grupo armado no tenía voluntad de paz, tras los hechos violentos registrados en esa zona del país.
Reacciones
La propuesta del ELN generó fuertes reacciones en el escenario político. El aspirante presidencial Juan Manuel Galán criticó la iniciativa a través de su cuenta en X, afirmando que “la democracia no se negocia con fusiles” y señalando que el grupo armado pretende imponer una agenda política bajo amenaza.
Por su parte, Vera Grabe, jefa de la delegación del Gobierno en los diálogos con el ELN, reiteró recientemente que cualquier avance real en un eventual proceso de paz depende de gestos concretos, como la liberación de todas las personas secuestradas y el cese inmediato de los ataques contra la población civil, condiciones que el Gobierno considera innegociables.
Mientras tanto, la propuesta del ‘Acuerdo Nacional’ queda sobre la mesa en un escenario marcado por la desconfianza, la violencia persistente y la incertidumbre frente al futuro del proceso de paz con esta guerrilla.














































































