El anhelo de tener vivienda propia comienza a convertirse en realidad para 177 familias de los municipios de Palermo, Rivera y Altamira, gracias a una inversión superior a los $11.000 millones por parte de la Gobernación del Huila y las alcaldías locales.
La iniciativa, que beneficiará a más de 2.900 personas, fue oficializada mediante la firma de convenios liderada por el gobernador Rodrigo Villalba Mosquera.
“Cuando una persona se organiza en familia, el gran proyecto de vida es tener vivienda propia. Lo que estamos haciendo aquí es aportar nuestro grano de arena para ese sueño en tres municipios que han hecho la tarea”, afirmó el mandatario regional durante el acto protocolario.
Impacto municipal: una apuesta por la dignidad
En Rivera, el convenio contempla la construcción de 50 viviendas. Según el alcalde Luis Humberto Alvarado Guzmán, la inversión representa una solución real a un déficit de vivienda del 3.61% en el municipio. “Este proyecto permite entregar viviendas nuevas y dignas, además de fortalecer otros frentes como la infraestructura vial y el alumbrado público”, afirmó.
En Altamira, la construcción de vivienda cerrará un ciclo inconcluso desde hace más de dos décadas. “Hace 20 años se iniciaron los barrios San Roque y Nuevo Horizonte, pero las viviendas nunca se construyeron. Hoy vamos a cumplir ese sueño gracias al gobernador Villalba”, destacó el alcalde Yesid Rodríguez Tovar.
Por su parte, el alcalde de Palermo, Kleiver Oviedo Farfán, resaltó el impacto social del proyecto: “Tener una vivienda no elimina la pobreza, pero da alegría, estabilidad y capacidades. Priorizaremos a las familias más necesitadas”.
Nueva visión de política de vivienda
El gobernador Villalba también hizo una reflexión sobre la evolución de la política de vivienda en Colombia. Señaló que el país ha transitado desde los esquemas de autoconstrucción comunitaria hacia modelos de vivienda gratuita en altura, que si bien resolvieron necesidades, también generaron desigualdades.
“Hoy regresamos al enfoque de autoconstrucción con soluciones más humanas. Altamira es un ejemplo claro: lotes con servicios que esperaron 20 años. Este es un acto de justicia para personas resilientes”, subrayó el mandatario.
Con esta inversión, el gobierno departamental reafirma su compromiso con una política social de impacto, priorizando acciones estructurales sobre la coyuntura festiva. “Más allá del San Pedro, estamos construyendo esperanza, barrio a barrio, casa a casa”, concluyó el gobernador.














































































