Un Crocodylus acutus, de más de dos metros, en perfectas condiciones biológicas, fue avistado en las playas del río Cabrera en Villavieja por integrantes de un grupo de monitoreo apoyado por la CAM.
Por Jhon Erick Villanueva
Cuando tomaba el sol de la mañana, en una de las playas del río Cabrera en Villavieja, fue registrado en cámara fotográfica un Caimán del Magdalena (Crocodylus acutus).
El registro del animal, de más de dos metros de longitud, fue realizado por el grupo de monitoreo comunitario Asoprocaimán, asociación apoyada por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena – CAM.
El integrante de esta asociación integrada por alrededor de 20 pobladores del área rural de Villavieja relató que el registro se realizó en una zona donde desde el 2014 se han venido identificando huellas y rastros de alrededor de 29 individuos de Caimán del Magdalena.
Por su parte la autoridad ambiental del Huila destacó que la presencia del Caimán del Magdalena en el territorio huilense, es muestra de que la naturaleza es resiliente, debido a que hace más de 30 años se consideraba una especie extinta en el Departamento, pero gracias a los nuevos registros de la reaparición del animal habla del buen estado de los ecosistemas en la región, siendo este un hábitat propicio para su desarrollo.
Adicionalmente la profesional aseguró que se han instalado vallas informativas donde se avisa sobre la presencia de este caimán, así como la importancia de protegerlo y conservarlo.
Asoprocaimán se ha encargado de desarrollar actividades de conservación de playas, protección de nidos y neonatos, seguimiento de adultos, así como han participado en foros sobre estrategias de conservación y manejo de la especie, giras para conocer otras experiencias y apoyo en la instalación de vallas informativas que permiten a la comunidad conocer la presencia de la especie.
Finalmente, la profesional de la máxima autoridad ambiental del Huila hizo un llamado a la comunidad a no temerle a esta especie, al ser este animal el que ayuda a regular las fuentes hídricas, eliminar individuos deformes y enfermos, desde insectos hasta vertebrados, así como garantizar la salubridad y favorecer la diversidad biológica en los ecosistemas, su vitalidad y buen estado de conservación.














































































