Sorprendidos funcionarios públicos del Huila de fiesta e incumpliendo las medidas sanitarias para la prevención del Covid-19
Por: Esteban Valderrama
Dejando de lado mi ejercicio profesional de periodista y ejerciendo mi rol de ciudadano, derecho al que no renunciamos por ser periodistas, todo lo contrario, debemos generar opinión que busque avivar el debate, que permita la construcción de sociedad y proyecto de municipio que soñamos, aunque suene algo utópico. Digo municipio, porque es aquí donde me voy a centrar hoy, a pesar de que Garzón no es el único lugar en el Huila donde se presentaron situaciones similares.
Para nadie es un secreto el bochornoso acto que protagonizó el alcalde de Guadalupe hace unos días, hecho que quedo registrado en video y fue difundido en redes sociales. Pues parece ser que Guadalupe no es único municipio del Huila donde se presentaron situaciones similares, y aquí les voy a mencionar algunos de ellos.
Gran revuelo y mucha indignación generó las imágenes de un concejal y el comandante de la policía de Baraya, en la fiesta de cumpleaños de un patrullero; muy alegres y contentos en medio del aislamiento preventivo obligatorio. El cabildante salió a dar sus explicaciones, aunque la comunidad no quedo muy contenta con los argumentos, todo porque según el conceller, él y el comandante estaban dando una serenata, pero el policía se encontraba uniformado, como se ve clarísimamente en el video.
La policía ya inició una investigación o al menos eso afirmó el coronel Harold Barrera, comandante de la policía Huila a un medio de comunicación nacional.
En Guadalupe, cerca de 15 personas, incluidos el alcalde de este municipio, Charles Barrera Zúñiga y la directora local de salud, fueron captados en video en una parranda donde se escucha música y se consume licor. El mandatario baila al son de vallenato que se escucha de fondo, junto con los asistentes un peculiar trencito que va en contra vía de las medidas de bioseguridad decretadas por la presidencia de la república. Las imágenes darían cuenta que el encuentro se dio después de realizar una ruta ciclística en zona rural del municipio.
La personera Municipal, Eliana Chicué, afirmó que inició una indagación preliminar para establecer quienes son los funcionarios que, al parecer, se ven en el video.
En Campoalegre, en medio de su fiesta de graduación de abogada, la actual reina del arroz, Alejandra Arias, fue grabada junto a una contratista de la alcaldía, que sería la madre de la reina, y el concejal Hernán Sogamoso del mismo municipio, consumiendo licor en la celebración a la que asistieron más de 50 personas que incluyo papayera y todo.
El Personero de Campoalegre, Rodrigo Lizcano Quintero, manifestó estar investigando los hechos, y además, que esto pudo haber ocurrido en medio de la ley seca decretada en la capital arrocera del Huila.
En Garzón, que fue uno de los pioneros en estas fiestitas, fueron sorprendidos funcionarios contratistas de la alcaldía municipal en la celebración del cumpleaños del señor de la gestión del riesgo del municipio, Arley Naranjo Gasca, reunión a la que asistieron más de 10 personas como consta en las fotos publicadas en redes sociales. Y ¿qué creen?. Los únicos que se pronunciaron, fueron los ciudadanos quienes rechazaron la actitud de los que aparecen en las fotos, pues son quienes deberían dar ejemplo del cumplimiento y acatamiento de las medidas impartidas por su jefe. Absurdo, ¿no?
El asunto parece haber muerto en la inmediatez de las redes sociales, por donde circularon las fotos que evidenciarían que se superó el número máximo permitido para reuniones en Colombia, pero además, es que están prohibidas las actividades de ocio.
Cuando esto sucede y hay silencio en la administración municipal uno se pregunta ¿Qué está pasando con la autoridad del alcalde? Cómo así, ¿Predican, pero no aplican? ¿Con que cara esperan que los ciudadanos acaten las reglas, si ni los funcionarios respetan o hacen respetar lo que el alcalde, quien es su jefe, decreta? irónico. ¿No?
Pareciera que la ley es pa’ los de ruana, como dicen en la calle. ¿Dónde está la mano firme? Esa que al centro democrático le gusta “relucir” a toda hora. Tener el corazón grande no significa perdonar las faltas, sin que haya por lo menos un claro de luz de autoridad que haga entender que la ley es pa’ todo el mundo y que el que la hace la paga, como rima nuestro grandilocuente presidente Duque.
En Piedecuesta Santander, el alcalde decidió apartar del cargo al jefe de la oficina de Gestión del Riesgo, el director del InderPiedecuesta y el jefe de la Oficina del Empleo del municipio, mientras se adelantan las investigaciones. Medida apenas lógica para generar un ambiente de gobernabilidad, de autoridad, de confianza, de justo y de ejemplo para con sus habitantes.
¡Funcionarios de la alcaldía de fiesta en plena cuarentena! y bienvenido el quincuagésimo octavo festival de la alegría, en su versión virtual nunca antes vista en el mundo. Esto tiene aires muy marcados del estilo “jugaditas” del pintoresco senador Macías, con quien al parecer trabaja la esposa del alcalde. ¿Será que haber sido gerente de campañas del Uribismo en Garzón tiene sus privilegios? Pero aquí la gran pregunta es ¿Y la autoridad qué?
Señor alcalde la autoridad no se consigue por decretos si no por la rigurosidad en el ejercicio de hacer cumplir sus decretos. Sus funcionarios son quienes deben dar el ejemplo en el cumplimiento de las normas que usted mismo decreta sobre el municipio y es usted quien debe exigirlo. ¿Cómo pretende que los Garzoneños acaten a cabalidad las medidas de seguridad impartidas si sus funcionarios son los primeros en violarlas y evadirlas? ¿Acaso eso no es mostrar doble racero por parte de su administración?
Posdata: Ya fue aceptada la tutela interpuesta por los dos funcionarios del hospital, suspendidos de sus cargos por SAVITRA, sindicato, a mi juicio cooperativa de trabajo, que le presta los servicios asistenciales al San Vicente de Paúl. En el análisis riguroso de este caso da paso a inferir que hay una posible persecución laboral, pues toda gira en torno a la protesta que soporta los legítimos reclamos del personal sanitario, que exige garantías laborales en medio de una pandemia donde arriesgan sus vidas a diario siendo la primera línea de batalla contra un virus que ya deja más 40 mil contagios y cerca de 1.500 muertos en Colombia. En Garzón las autoridades reportan 7 casos, 6 de ellos activos.














































































