Una creciente ola de inconformidad se vive entre los habitantes del centro poblado Rica Brisa, en el municipio de Tarqui, ante lo que consideran una grave negligencia institucional por parte de las autoridades competentes, al no dar solución a la afectación vial causada por el colapso de un puente sobre la quebrada El Hígado, ocurrido hace ya tres años.
La estructura, ubicada en una vía de segundo orden que comunica a Rica Brisa con la cabecera municipal, es vital para la conectividad, movilidad y seguridad de cientos de familias rurales. Sin embargo, pese a las múltiples solicitudes y llamados realizados a la Secretaría de Vías e Infraestructura del Huila, el puente sigue sin ser reconstruido, manteniendo aislada a esta zona del sur del departamento.
A este problema se suma el deterioro progresivo de la placa huella existente, la cual quedó suspendida tras el colapso parcial de la vía por la falta de un muro de contención. La comunidad ha denunciado que transitar por el lugar representa un peligro inminente, especialmente para motociclistas, adultos mayores, niños y el transporte agrícola.
“Estamos cansados de promesas y excusas. Esta situación afecta nuestra vida diaria, nuestros cultivos y hasta el acceso a servicios básicos”, manifestó uno de los líderes comunales de Rica Brisa.
La molestia se ha intensificado al ver que han pasado tres años sin que se destinen recursos ni se tomen acciones concretas, mientras aumentan los riesgos para la población. Frente a la falta de respuesta institucional, la comunidad ha solicitado la intervención urgente de la Procuraduría General de la Nación y la Contraloría General de la República para investigar posibles omisiones administrativas.
El diputado huilense José Armando Acuña Molina reiteró recientemente esta denuncia pública, exigiendo al gobierno departamental acciones inmediatas y una solución estructural que devuelva la seguridad vial a Rica Brisa.
“No es posible que después de tanto tiempo, ni el gobierno departamental ni la secretaría responsable se pronuncien. Esta situación es insostenible y merece una respuesta urgente”, señaló Acuña.
Hasta el momento, las autoridades competentes no han emitido un pronunciamiento oficial sobre las acciones a seguir para resolver esta crítica problemática que afecta a una amplia zona rural del municipio.
La comunidad insiste en que no bajará la guardia hasta que se atienda su clamor y se recupere esta vía clave para el desarrollo de la región.














































































