Emergencia por inundaciones en Neiva deja más de 30 familias damnificadas

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Las intensas lluvias que azotan al sur del país, sumadas a la apertura controlada de compuertas en los embalses de Betania y El Quimbo debido a su alto nivel de almacenamiento, han provocado serias inundaciones en varios sectores de la ciudad de Neiva y otros municipios del departamento del Huila, generando afectaciones en viviendas, cultivos y medios de subsistencia como la pesca artesanal.

En la capital huilense, al menos 37 familias han sido evacuadas de manera preventiva y reubicadas en albergues temporales dispuestos por las autoridades locales. Los barrios El Triángulo, Camilo Torres, Rodrigo Lara Bonilla, Guillermo Plazas Alcid, Caracolí y el asentamiento Las Ceibitas son los sectores que más han sentido el impacto del desbordamiento del río Magdalena, el cual incrementó su caudal en las últimas 48 horas.

El caso crítico: Asentamiento Las Ceibitas

La situación más delicada se presenta en Las Ceibitas, un asentamiento informal ubicado en una zona de alta vulnerabilidad. Allí, el nivel del agua alcanzó cerca de 1.6 metros de altura, obligando a realizar una evacuación de emergencia que incluyó a nueve familias, entre las cuales se encontraban 11 niños, adultos mayores y personas con movilidad reducida.

“El caudal del río Magdalena aumentó de forma considerable luego de la apertura controlada de las represas. Esto, sumado a las lluvias constantes, provocó que el agua se saliera de su cauce e ingresara a zonas habitacionales vulnerables”, explicó María Amelia Monroy Ortegón, secretaria de Gestión del Riesgo de Neiva.

Albergues temporales para familias damnificadas

Los damnificados fueron trasladados a un albergue provisional instalado en el Parque La Rebeca, donde se adecuaron dos zonas diferenciadas: una destinada para el resguardo de enseres y bienes personales, y otra equipada con camas y elementos de primera necesidad para el alojamiento de las familias afectadas.

Las autoridades municipales, en articulación con la Oficina de Gestión del Riesgo Departamental, la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y organismos humanitarios, se mantienen en estado de alerta ante posibles nuevas emergencias. Se continúa con la evaluación de daños y el monitoreo del comportamiento de los ríos y quebradas cercanas a zonas pobladas.

Afectaciones más allá de la capital huilense

Además de Neiva, municipios como Aipe, Villavieja, Hobo, Palermo, Rivera y Gigante también reportan afectaciones importantes en viviendas, cultivos y vías terciarias. Más de 100 pescadores artesanales han sido impactados por la alteración del ecosistema acuático y el arrastre de sedimentos, lo que ha dificultado las labores extractivas en el río Magdalena y embalse de Betania.

Se estima que decenas de hectáreas de cultivos de pancoger, especialmente de plátano, yuca y caña, han sido anegadas, generando pérdidas económicas para pequeños productores.

Llamado institucional y medidas de prevención

Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a mantener la calma, seguir las instrucciones de los organismos de socorro y reportar cualquier situación de riesgo a las líneas habilitadas para emergencias. También se recomendó a los habitantes de zonas ribereñas mantener vigilancia constante sobre el nivel del agua y evitar permanecer en áreas propensas a inundación.

La Alcaldía de Neiva y la Gobernación del Huila anunciaron que se avanza en el levantamiento del censo de damnificados y en la gestión de recursos para atender las necesidades básicas de las familias afectadas, mientras se adelanta el proceso de evaluación de daños y necesidades (EDAN).

“Seguiremos monitoreando minuto a minuto el comportamiento del río Magdalena y de las condiciones climáticas. Nuestra prioridad es salvaguardar la vida de las personas y garantizar una atención humanitaria digna para los damnificados”, concluyó la secretaria Monroy Ortegón.

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